5 principios para realizar auténticas acciones de Marketing Solidario en tiempos de crisis

En los tiempos que corren, uno de los recursos más utilizados por las marcas es el de vincularse con acciones de compromiso social. Pero, ¿son creíbles este tipo de actividades?

Partners' Hands

Algunas sí. Hay casos en el que una marca realmente se involucra en acciones solidarias y es percibida de forma auténtica. Es el caso, por ejemplo, de Ausonia y su activismo contra el cáncer de mama. Y también hay otros casos que, gracias a un excepcional trabajo de fondo de construcción de marca, el lazo generado con este tipo de acciones se produce de forma natural. Es el caso de Coca Cola y su vinculación con la felicidad y, de rebote, con el optimismo necesario para afrontar nuestro día a día.

Algunas no. Yo diría que la mayoría. Hay marcas que parece que estén esperando cualquier excusa para tratar de vender más. Emiten mensajes vacíos y tratan de aprovechar el tirón actual con alguna acción solidaria puntual sin propósito de continuidad. Bajo mi punto de vista, un claro ejemplo son las marcas de gran consumo que tratan de disfrazar su lucha contra las marcas blancas con una máscara de “querer ayudar a las familias que lo están pasando mal” con descuentos en sus productos.

En un tiempo en el que  la honestidad y la transparencia son valores imprescindibles de una estrategia de marketing digital, llevar a buen puerto acciones de marketing solidario no es una empresa tan fácil como parece.

Como mínimo hay que tener en cuenta 5 principios fundamentales:

Tener voluntad real de ayudar.

Parece evidente pero, visto lo visto, no lo es tanto. Para que una acción de este estilo tenga éxito debe existir un compromiso real entre las personas que gestionan una marca y aquellas a las que se pretende ayudar. Una forma de demostrar este vínculo es implicarse en proyectos de largo recorrido, no sólo con donaciones puntuales a alguna ONG. Si tenemos una voluntad de colaboración a largo plazo realmente generaremos la percepción que buscamos y ayudaremos de forma más efectiva a la sociedad.

Encontrar un partner serio.

Des de luego, debemos informarnos bien a quien estamos destinando nuestros recursos y exigir todos los avales que demuestres que se están utilizando con la finalidad acordada. Una mala elección puede convertir nuestra voluntad de ayudar en una estafa que puede salpicarnos de forma indirecta. También debemos ser cuidadosos con organizaciones que, pese a tener muy buena fe, no tienen la estructura que necesitamos para desarrollar un proyecto a largo plazo.

Ser próximos a nuestros clientes.

No siempre ir al tercer mundo para ayudar es la mejor opción. En nuestro país hay cientos de problemas que también necesitan de financiación y que agradecerían la vinculación de una marca. Además, es muy probable que, participando en actividades de este estilo, seamos percibidos por nuestros clientes de una forma más cercana ya que nos implicamos con proyectos que les afectan día a día. Pese a ello, lo verdaderamente relevante es que el proyecto ilusiones y vincule al máximo número de personas de una organización (esté dónde esté el problema a resolver).

Pensar en nuestro pasado.

Aunque tengamos una voluntad sólida de colaborar en proyectos sociales, tengamos el partner adecuado y consigamos que nuestras aportaciones afecten directamente a nuestros clientes… Si no tenemos claro quienes somos a los ojos de nuestros clientes y de la sociedad, podemos generar un efecto rebote de contrariedad que hunda nuestra estrategia. Esto es especialmente relevante en algunos sectores: industria del tabaco, petrolera, farmacéutica… ¿Te imaginas una campaña de salud pública promovida por una marca de tabaco?

Aprovechar la fuerza social de internet.

Gracias a los Social Media, la inteligencia colectiva de internet se ha convertido también en sentimiento colectivo. Del mismo modo que nos encanta criticar a aquellos que pretenden aparentar lo que no son, también nos encanta compartir historias que merecen ser contadas. En este sentido, los altavoces digitales que todos tenemos a nuestra disposición y la facilidad de acceso a los mismos son una arma que nuestra estrategia de marketing solidario no puede desaprovechar.

Las emociones hacen sentir. Y sólo los sentimientos llevan a la acción. Sin duda alguna, la mítica cita de Bill Bernbach hoy es más vigente que nunca. Pero cuidado, una emoción mal canalizada puede generar un sentimiento contrario del que pretendemos producir.

Si tienes alguna experiencia a compartir o quieres añadir algún otro principio a los ya citados, espero tus comentarios con los brazos abiertos.

2 comentarios en “5 principios para realizar auténticas acciones de Marketing Solidario en tiempos de crisis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s